¿Qué es el dólar oficial?
El dólar oficial es la cotización que publica el Banco Central de la República Argentina (BCRA) a partir del precio mayorista al que operan los bancos. En la pizarra de un banco minorista —como el Banco Nación, BBVA o Galicia— ese precio aparece con un pequeño spread de compra-venta. Por eso a veces se ve el "dólar BNA" o "dólar Galicia", que son variantes minoristas del mismo precio oficial.
El acceso al dólar oficial para personas físicas está reglado por la Comunicación "A" del BCRA y, en la práctica, limitado por el cepo cambiario. Hoy una persona puede comprar hasta USD 200 mensuales bajo la cuota oficial, siempre que no tenga subsidios energéticos ni haya operado MEP o CCL en los últimos 90 días, según la normativa cambiaria vigente. Si comprás con tarjeta en el exterior, no comprás al oficial: pagás el "dólar tarjeta", que incluye percepciones que rondan el 60 %.
¿Qué es el dólar blue?
El dólar blue es el precio del mercado informal de moneda extranjera. Se opera en cuevas y arbolitos del microcentro porteño —principalmente sobre la calle Florida, en Lavalle y en algunas galerías de la City—. No hay registro bancario, no hay factura, no hay trazabilidad fiscal. Por eso se lo llama "paralelo": corre en paralelo al sistema cambiario regulado.
Su nombre viene de la jerga: "blue" para distinguirlo del "verde" oficial, aunque también se lo llama "paralelo", "informal" o, popularmente, "el dólar de la calle". La cotización la relevan periodistas económicos y agregadores como DolarAPI y diarios como Ámbito a lo largo del día, consultando puntas de compra y venta a operadores del microcentro.
¿Cómo se forma el precio del blue?
El blue se forma por oferta y demanda en un mercado pequeño pero líquido. Quien tiene pesos y quiere dolarizarse acude a una cueva y compra; quien tiene dólares y necesita pesos vende. El operador toma una comisión implícita —el spread entre punta compradora y vendedora, que suele ir del 1 % al 3 %—.
La demanda crece cuando hay incertidumbre macroeconómica: emisión monetaria, déficit fiscal, dudas sobre las reservas del BCRA, vencimientos de deuda en moneda extranjera. La oferta, en cambio, depende del flujo de dólares que entra al informal —turistas, dólares no declarados, exportadores que no liquidan al oficial—. Por eso el blue es un termómetro de expectativas: no mide el dólar, mide la confianza.
¿Cómo se calcula la brecha cambiaria?
La fórmula es directa:
brecha = (paralelo − oficial) / oficial × 100
Con un blue de $1.205 y un oficial de $985, la cuenta da: (1.205 − 985) / 985 × 100 = 22,3 %. Esa es la brecha entre blue y oficial al cierre del 26 de mayo de 2026, según DolarAPI.
La brecha no es un precio; es una relación. Se mide entre el oficial y cualquier paralelo: blue, MEP, CCL, cripto. Cada par cuenta una historia distinta. La brecha blue-oficial refleja el premio del informal; la brecha CCL-oficial, el costo de fugar dólares al exterior; la brecha MEP-oficial, el costo de dolarizar legalmente sin sacar los fondos del país.
Cinco años de brecha: una historia visual
Desde la reinstauración del cepo en septiembre de 2019, la brecha cambiaria osciló entre el 30 % y el 180 %. El pico se dio en julio de 2022, en plena crisis política, cuando el blue tocó $350 y el oficial estaba a $130. La brecha llegó al 168 %, según EstadísticasBCRA.
Brecha blue vs. oficial (%) · 5 años
Desde diciembre de 2023, con el cambio de gobierno y la primera devaluación del oficial a $800, la brecha se comprimió por debajo del 50 % por primera vez en años. A lo largo de 2024 y 2025 siguió bajando hasta el rango actual del 20-25 %, con episodios puntuales de tensión.
La brecha no mide el dólar. Mide la distancia entre lo que el Estado quiere que valga y lo que el mercado dice que vale. — Editorial CambioDolarHoy, mayo 2026
Alternativas legales: MEP y CCL
Entre el oficial restringido y el blue informal hay dos mecanismos legales y trazables: el dólar MEP (Mercado Electrónico de Pagos) y el dólar CCL (Contado con Liquidación). Ambos son operaciones de bolsa: comprás un bono en pesos y lo vendés en dólares.
El MEP deja los dólares en una cuenta comitente local. Lo podés operar desde cualquier broker —IOL, Balanz, Bull Market, PPI— con comisiones que rondan el 0,5 % al 1 % más el spread del bono. Hay un "parking" de 24 horas para algunas especies, requerido por la CNV.
El CCL transfiere los dólares a una cuenta en el exterior. Se opera igual, pero la liquidación es internacional. Por eso suele cotizar levemente arriba del MEP: ese spread refleja el costo de "fugar" los dólares afuera.
Si querés el paso a paso completo:
¿Cuánto cuesta cada operación?
| Vía | Costo explícito | Trazabilidad | Marco legal |
|---|---|---|---|
| Oficial (cuota USD 200) | Sin comisión | Bancaria | BCRA Com. A |
| MEP | 0,5–1 % + spread | Bursátil | CNV / BYMA |
| CCL | 0,7–1,2 % + spread | Bursátil internacional | CNV / SEC |
| Cripto (USDT) | 0,3–1 % | Exchange + wallet | Ley 27.739 |
| Blue | Spread 1–3 % | Ninguna | Por fuera del régimen |
Los costos del cuadro son referenciales. Cada operador, broker o exchange tiene su esquema de comisiones y spreads. Las operaciones MEP y CCL además están alcanzadas por el Impuesto a los Bienes Personales y, eventualmente, por Ganancias en caso de obtener resultados gravados.
Riesgos del informal
Comprar dólar blue no es una operación neutra. Algunas consideraciones:
- Sin recibo, sin trazabilidad. La operación no queda registrada. Si después necesitás justificar el origen ante AFIP, no hay comprobante.
- Riesgo de falsificación. Las cuevas serias entregan billetes verificados, pero el riesgo existe. Los billetes "cara chica" o de series antiguas suelen pagarse menos.
- Riesgo de seguridad. Llevar efectivo en cantidades grandes por el microcentro es exposición patrimonial.
- Sanciones. La compraventa por fuera del régimen cambiario puede generar contingencias impositivas y, en casos extremos, sanciones penales tributarias.
Cómo leer la brecha sin caer en la predicción
Una brecha que sube no significa "el dólar va a subir mañana". Significa que las expectativas de devaluación se están tensando en el corto plazo. Una brecha que baja no significa "estabilidad asegurada"; puede ser intervención del BCRA, recuperación temporaria de la confianza o simple estacionalidad (aguinaldos, vencimientos impositivos, fin de cosecha).
El mejor uso editorial de la brecha es como termómetro relativo: compararla con sí misma a lo largo del tiempo y con momentos históricos comparables. Una brecha del 22 % en 2026 no es igual a una del 22 % en 2019, porque la base monetaria, las reservas y el marco normativo son distintos.
Última revisión: 26 de mayo de 2026.